sábado, 15 de septiembre de 2018

“Canelo” y su equipo en el último año

Oscar De La Hoya no podría estar más deseoso de que llegue este quince de septiembre, día en que se reeditará el enfrentamiento de hace justo un año entre el mexicano Saúl “Canelo” Álvarez y el kazajo Gannady Golovkin en exactamente el mismo escenario, el T-Mobile Center de Las Vegas, Nevada. Ver Pelea Canelo vs Golovkin 2018 EN VIVO



De La Hoya, creador de Golden Boy Promotions (GBP), aseguró que la segunda cita en el ring entre “Canelo” y Golovkin tiene tintes personales, con lo que los apasionados deben prepararse para poder ver un combate intenso y súper apasionante. “Ahora mismo, ninguno se quiere, no se respetan. Para mí, cuando 2 peleadores no se respetan, quiere decir que veremos una enorme batalla” aseguró el ex- púgil estadounidense en la ciudad de Nueva York. “Va a ser una pelea bastante difícil, fuerte para los dos, que aguardamos sea una continuación de la primera y que, evidentemente, la gente la va a disfrutar mucho”.



La segunda pelea entre estos 2 púgiles promete saldar las cuentas pendientes tras el empate técnico en la primera ocasión que se vieron las caras y De La Hoya no tiene dudas de que “Canelo” llega plenamente dispuesto para, aun, noquear a GGG. Por su parte, Golovkin ha expresado en público su inconformidad con de qué manera se han manejado “Canelo” y su equipo en el último año, tanto por la manera que tuvo el mexicano de pelear en el primer combate, como por la estrategia que GBP adoptó en el momento de negociar la revancha, tanto de esta forma, que el kazajo ha declarado que solamente tiene en psique es “lastimar y poner en su lugar” a Álvarez.



El primer combate entre los pesos medianos, festejado el dieciseis de septiembre de dos mil diecisiete, dejó a los apasionados con la miel en los labios y a los dos boxeadores con una agria sensación. Ya por sí, la resolución de conceder un empate técnico al final de la pelea fue bastante controversial, mas el hecho de que una de los 3 jueces, Adalaide Byrd, diese ventaja de 8 puntos al púgil mexicano fue la gota que vertió el vaso.