¿Un hombre que quiere entrar al seminario tiene que ser virgen?
¿Un hombre que quiere entrar al seminario tiene que ser virgen?
Beto pregunta:
Desde hace tiempo estoy pensando consagrar mi vida a Dios, quizás como sacerdote. Sin embargo, no soy virgen. ¿Puedo de todos modos consagrar mi vida a Dios?
Estimado Beto,
Cualquier hombre que quiere entar al seminario o consagrar su vida a Dios tiene que estar dispuesto y debe, con la ayuda de Dios, ser capaz de vivir el celibato. Quien ha perdido su virginidad tiene que preguntarse a sí mismo qué fue lo que lo provocó.
Para entrar al seminario es indispensable que decida llevar una vida casta y célibe. Sin embargo, esto no es suficiente, pues tiene que tenga algunas "garantías" de que, con la gracia de Dios, podrá ser fiel y coherente con este compromiso que asume libremente. Por lo tanto, debe estar dispuesto a poner todos los medios para ser fiel a esta opción, como son la oración, la vida sacramental, el dominio de sí mismo, la vigilancia, el sacrificio, una visión sana y cristiana de la vida, de la sexualidad, del matrimonio, etc.)
También tiene que verse a sí mismo como es realmente, para descubrir si será capaz de llevar una vida célibe con la ayuda de Dios. Por ejemplo, un joven que tuvo una caída aislada, por debilidad, hace mucho tiempo, es muy diferente de alguien que hasta hace poco se ha visto asedidado por mil dificultades y concesiones y caídas concientes en este campo.
Cuenta con mis oraciones.
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