El Canon bíblico es el catálogo de los sesenta y tres libros del Antiguo y
del Nuevo Testamentos que forman la Biblia y que la Iglesia ha declarado como
divinamente inspirados.
La Tradición apostólica hizo discernir a la Iglesia qué escritos constituyen la
lista de los Libros Santos. Esta lista integral es llamada "Canon de las
Escrituras". Canon viene de la palabra griega "kanon" que significa "medida,
regla".
El Canon comprende para el Antiguo Testamento 46 escritos, y 27 para el Nuevo.
Estos son: Génesis, Éxodo, Levítico, Números, Deuteronomio, Josué, Jueces, Rut,
los dos libros de Samuel, los dos libros de los Reyes, los dos libros de las
Crónicas, Esdras y Nehemías, Tobías, Judit, Ester, los dos libros de los
Macabeos, Job, los Salmos, los Proverbios, el Eclesiastés, el Cantar de los
Cantares, la Sabiduría, el Eclesiástico, Isaías, Jeremías, las Lamentaciones,
Baruc, Ezequiel, Daniel, Oseas, Joel, Amós, Abdías, Jonás, Miqueas, Nahúm,
Habacuc, Sofonías, Ageo, Zacarías, Malaquías, para el Antiguo Testamento.
ANTIGUO TESTAMENTO.
Había dos cánones entre los judíos de los Libros Santos: el Canon Breve (palestinense)
y el Canon Largo (alejandrino).
El Antiguo Testamento en hebreo ( Canon Breve) está formado por 39 libros y se
divide en tres partes: " La Ley", "Los Profetas" y "Los Escritos". A estos 39
libros se les conoce como "proto-canónicos".
El Antiguo Testamento en griego (Canon Largo) está formado por 46 libros. La
versión griega de la Biblia, conocida como de los Setenta, cuenta con 7 libros
más: Tobías, Judid, Baruc, Eclesiástico, I y II de Macabeos y Sabiduría. Además,
algunas secciones griegas de Ester y Daniel. A estos libros se les llama "deutero-canónicos".
Los judíos en Alejandría tenían un concepto más amplio de la inspiración
bíblica. Estaban convencidos de que Dios no dejaba de comunicarse con su pueblo
aún fuera de la Tierra Santa, y de que lo hacía iluminando a sus hijos en las
nuevas circunstancias en que se encontraban.
Jesús debió utilizar el Canon Breve, de 39 libros, pero los Apóstoles, al llevar
el Evangelio al Imperio Grecorromano, utilizaron el Canon Alejandrino. Así, la
Iglesia primitiva recibió este canon que consta de 46 libros.
En el siglo III comenzaron las dudas sobre la inclusión de los deutero-canónicos.
La causa fueron las discusiones con los judíos, en las cuales los cristianos
solo utilizaban los libros proto-canónicos. Algunos Padres de la Iglesia hacen
notar estas dudas en sus escritos ( por ejemplo Atanasio (373), Cirilo de
Jerusalén (386), Gregorio Nacianceno (389)), mientras otros mantuvieron como
inspirados también los deuterocanónicos (por ejemplo Basilio ( 379), Agustín
(430), León Magno (461)).
A partir del año 393 diferentes concilios, primero regionales y luego
ecuménicos, fueron precisando la lista de los Libros "canónicos" para la
Iglesia. Estos fueron:
* Concilio de Hipona (393)
* Concilio de Cartago (397 y 419)
* Concilio Florentino (1441)
* Concilio de Trento (1546)
En este último, solemnemente reunido el 8 de abril de 1546, se definió
dogmáticamente el canon de los Libros Sagrados.
Los protestantes sólo admiten como libros sagrados los 39 libros del canon
hebreo. El primero que negó la canonicidad de los siete deuterocanónicos fue
Carlostadio (1520), seguido de Lutero (1534) y luego Calvino (1540).
Los dos cánones del Antiguo Testamento:
* El canon de Alejandría (la traducción de los Setenta al griego, hecha antes de
Cristo y aceptada por todos los cristianos y muchos judíos, que contiene los
libros deuterocanónicos)
* El canon de Palestina (Jamnia, traducción hebrea hecha después de Cristo).
Los historiadores ponen como fecha en que se fijaron los cánones de las
traducciones de Alejandría y de Palestina para el siglo segundo de nuestra era.
El Obispo Melito de Sardis registró la primera lista conocida del canon
alejandrino en el año 170 A.D. Contenía 45/46 libros (el libro de Lamentaciones
se consideraba como parte de Jeremías). El canon Palestino contenía solo 39
libros pues no tenía los libros 7 libros Deuterocanónicos.