| Cuando un periodista que entrevistaba a la Madre Teresa de Calcuta
le preguntó cuál era la mayor necesidad en el mundo (él esperaba que le presentaría
una lista interminable de artículos: alimenticios, medicinas, vacunas, escuelas,
hospitales, orfanatorios, asilos, dinero desde luego, etc.), ella sencillamente
respondió: "La mayor necesidad en el mundo es la necesidad de Dios,
hace mucha falta el conocimiento de Dios".
Cada día es más aguda la crisis espiritual y moral, la desintegración
familiar. Cada día es más urgente hacer conciencia en los niños, en los jóvenes en los
adultos sobre la responsabilidad que tienen como personas, y prevenirlos del alcoholismo,
de la drogadicción y de la degradación moral en general. Nacieron con una gran dignidad:
¡son imágenes vivas de Dios!
Pero la degradación moral en que se debaten los hacen perder el sentido de
dignidad: cada día son más dramáticas las graves situaciones de injusticia de
opresión, de marginación, de violencia y de miseria. La pobreza los obliga a venderse y
a vender su conciencia.
Cada día es mayor el número madres solteras, madres adolescentes, madres casi
niñas; y así calladamente, se va implantando la cultura de la muerte segando vidas
inocentes antes de nacer, abandonando al bebé para resolver el problema de una madre sin
recursos o avergonzada de su caída.
Formar en la conciencia el conocimiento de Dios empieza en la niñez. Pero
¿cómo si los mismos padres son ignorantes? ¿Quién va ha enseñar a los jóvenes, sin
adultos que los guíen?
Cuando el hombre se olvida de Dios acaba por ofender, atacar y destruir a sus
semejantes, porque ha perdido junto con el concepto de Dios el sentido de la dignidad del
hombre.
En resumen: podemos decir que la raíz última del odio contra la vida humana,
de los ataques contra la dignidad de los que son imagen de Dios, es la pérdida de temor
de Dios, de olvidarlo, ¡o de no haberlo conocido!
Es apremiante, en verdad es urgente, que adultos, jóvenes y niños se instruyan
en la verdadera Religión, y se formen en el santo temor de Dios.
PERO YO...¿QUE PUEDO HACER?
A esta pregunta responderemos con las palabras de la Madre Teresa de Calcuta:
"Tan sólo empieza, empieza ahora. Pues si no eres tú, ¿quién? Y si no es ahora,
¿cuándo?
¡Comienza por conocer tu Religión; por CONOCER A DIOS. Por encontrarte con El
y hablarle desde el fondo de tu corazón! Porque Dios no está lejos de ti: te busca y te
ama.
LA ESCUELA DE PASTORAL
Es un sistema de enseñanza de la Religión Católica, que te ayudará a
la vez a conocer tu fe, a formar tu moral, a acrecentar tu vida espiritual. tú tienes un
destino: disfrutar la verdadera felicidad. Allí empieza el camino.
LAS INSCRIPCIONES se hacen durante el mes de agosto y septiembre,
principalmente los domingos a la salida de las Misas. Las clases se inician durante
el primer domingo de septiembre y se imparten durante todos los domingos del año,
generalmente de 9 a 11 de la mañana. Infórmate en tu Iglesia. |