lunes, 24 de abril de 2017

Síndrome del intestino irritable


El síndrome de intestino irritable o colon irritable no es una enfermedad en sí, sino un conjunto de trastornos del intestino con dolor e hinchazón abdominal.

El síndrome del intestino irritable conocido también como colon irritable no es en sí una enfermedad, sino que es un conjunto de trastornos en el funcionamiento del intestino, haciendo presentes episodios frecuentes de dolor e hinchazón abdominal y problemas con las deposiciones, es frecuente principalmente en personas jóvenes.

Al tratarse de un trastorno en el funcionamiento, se presume que el paciente no tiene ninguna alteración orgánica, en ocasiones se llegó a ver como un trastorno psicológico o psiquiátrico, ya que al no presentar patología que justifique sus síntomas se llegó a tomar como una somatización o hipocondría. Para cualquier molestia relacionada a los siguientes síntomas lo mejor es visitar DoctorSeguro. Hoy en día existen pruebas que hacen ver que no es solo una somatización.

Según los síntomas se clasifican en:


  • SII_D: Predomina la diarrea.
  • SII-C: Predomina el estreñimiento.
  • SII-M: Hábito intestinal mixto, pasa de diarrea a estreñimiento.

Generalmente los pacientes pasan de una clasificación a otra.
Esta afección acompaña al paciente de por vida, algunos con síntomas leves, otros con trastornos que los obliga a acudir al médico, los síntomas principales son el dolor abdominal que se alivia al defecar, hinchazón abdominal y patrón de evacuación con alteraciones.


Tratamiento para el intestino irritable

Lo primero que debe revisarse es que no exista una dolencia orgánica, que se llegue a confundir con algo funcional, el tratamiento aplicado es para aliviar los síntomas, el tratamiento no es igual para todos los pacientes, por eso debe revisarse cada caso, revisar que síntomas presenta, la frecuencia con que los presenta, la intensidad con que aparecen, el grado en que afecta esto la vida de cada paciente, y si este mal funcionamiento puede estar ligado a algún factor psicológico.

Para controlar las dolencias se utilizan, analgésicos, antiespasmódicos, antidepresivos y probióticos.